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Expos Internacionales

Expo Aichi 2005

Expo Aichi 2005

Jap贸n acogi贸 la primera exposici贸n universal del siglo XXI en la prefectura de Aichi. Del 25 de marzo al 25 de septiembre de 2005, Aichi acogi贸 a m谩s de 22 millones de visitantes de todo el mundo.

El Gobierno japon茅s curs贸 las invitaciones oficiales en marzo de 2001 y Espa帽a fue el primer pa铆s de la Uni贸n Europea en confirmar su participaci贸n un mes despu茅s. Un total de 121 pa铆ses de los cinco continentes acudieron a Expo Aichi 2005. Tambi茅n organizaciones internacionales, como la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸mico (OCDE), la Cruz y la Media Luna Roja, Naciones Unidas... tuvieron una presencia destacada en el evento.

Lemas Expo Aichi
El eje vertebrador de Expo Aichi fue la armon铆a global, que, bajo el lema de La sabidur铆a de la naturaleza, trat贸 de reunir todas las experiencias y conocimientos que la humanidad ha adquirido hasta el momento. Los japoneses reconocen los da帽os que el desarrollo acelerado ha causado en su propio entorno y deseaban provocar un retorno hacia la naturaleza como fuente de sabidur铆a por medio de la Expo, en la que se ofreci贸 un recinto que serv铆a como gran laboratorio global para preparar un futuro mejor para la humanidad.

Las tres 谩reas tem谩ticas b谩sicas en torno a las cuales se desarroll贸 la exposici贸n fueron:

La matriz de la naturaleza: el universo y la tierra imaginados por la humanidad; la comunicaci贸n como tecnolog铆a del futuro; la experiencia de la humanidad y la ciencia de la vida.

El arte de la vida: las culturas y su coexistencia con la naturaleza, las artes heredadas a trav茅s de los tiempos, la tecnolog铆a y la 茅tica en el pasado y en el futuro.

El desarrollo de eco-comunidades: el desarrollo y preservaci贸n de la naturaleza y la recuperaci贸n del medio ambiente en el siglo XXI. Propuestas de estilos de vida para el nuevo 鈥渃iudadano global鈥 y la construcci贸n de un nuevo sistema social basado en los conceptos del reciclaje y el ahorro de energ铆a.

Recinto
El recinto de la exposici贸n abarcaba una superficie aproximada de 173 hect谩reas e inclu铆a espacios naturales protegidos, como el Youth Park Area. Estaba situado en las proximidades de Nagoya, entre la ciudad de Seto, la localidad de Nagakute y la Ciudad de Toyota, en una zona de colinas, lagos y bosques. As铆, las mascotas oficiales de Expo Aichi, Morizo y Kiccoro, eran duendes de este bosque, y pose铆an el poder m谩gico de mantener la chispa de la vida de un bosque, reconfortar a lo seres cansados ofreci茅ndoles sol filtrado a trav茅s de las hojas o activando brisas refrescantes. Morizo era un duende de cierta edad y Kiccoro, un ni帽o.

El recinto se concibi贸 con el m谩ximo respeto por el entorno natural y tanto los equipamientos y materiales que se emplearon en su construcci贸n como en las infraestructuras tuvieron en cuenta el concepto de las 3 R (reducir, reutilizar, reciclar). Tras la clausura de la exposici贸n el recinto se conserv贸 como parque p煤blico.

Para facilitar la participaci贸n de los pa铆ses en v铆as de desarrollo, y a diferencia de anteriores exposiciones universales, los pa铆ses no tuvieron que construir sus pabellones, sino que fue la propia organizaci贸n quien se ocup贸 del dise帽o y construcci贸n de todos los espacios. Se trataba, seg煤n los organizadores, de crear un recinto m谩s urban铆stico que arquitect贸nico, que alterase lo menos posible el entorno y que facilitase su posterior reutilizaci贸n. Con ello se pretendi贸 crear un nuevo modelo urban铆stico que sirviese de referencia para las ciudades del siglo XXI.

La variada orograf铆a del terreno donde se ubic贸 la exposici贸n llev贸 a una agrupaci贸n de los pabellones en seis zonas, denominadas Global Commons (Comunidades globales), todas ellas unidas por un corredor peatonal elevado, llamado Global Loop (Paseo del orbe). El criterio de agrupaci贸n de los pa铆ses en cada una de estas 鈥渃omunidades鈥 se hizo por continentes. La estructura de los pabellones nacionales era modular, de manera que cada pa铆s pudo optar por las dimensiones m谩s adecuadas a sus necesidades, con un m谩ximo de cinco m贸dulos.

Inauguraci贸n
El 25 de marzo se inaugur贸 Expo Aichi con el reto de abrir las puertas a un futuro que haga compatible el bienestar con el respeto al medio ambiente. La respuesta japonesa era la tecnol贸gica. Tanto 茅l concepto general de la sede como los contenidos de los pabellones de las instituciones p煤blicas y de las empresas presentaban diversas soluciones: el uso de nuevos materiales, el reciclaje o creaci贸n de robots y veh铆culos que optimicen el trabajo y ahorren energ铆a. Sin embargo, los grandes protagonistas fueron los numerosos robots de la Expo, que cumplieron numerosas tareas: limpiar suelos y detectar fuegos a bailar rap, tocar el tromb贸n o dar la bienvenida en cuatro idiomas tal y como la har铆a una azafata real, en el caso de los humanoides.

 

 

El Pabell贸n de Espa帽a eligi贸 como 谩rea tem谩tica El arte de la vida, sin dejar de presentar alg煤n contenido de otras 谩reas. Se eligi贸 como lema del pabell贸n Compartir el arte de la vida. A partir de los numerosos puntos en com煤n que existen entre Espa帽a y Jap贸n en actividades tradicionales, costumbres y h谩bitos de consumo, este planteamiento buscaba estrechar lazos entre el pueblo japon茅s y el espa帽ol mediante un mejor conocimiento de nuestra realidad, para mostrar posteriormente las diferencias. Se trataba de proponer un proceso de fusi贸n entre ambas culturas, cuyas relaciones comenzaron en el siglo XVI con la llegada de las primeras expediciones misioneras.

El Pabell贸n de Espa帽a estaba situado en el Global Common 3, rodeado por el pabell贸n que compart铆an Francia y Alemania, el pabell贸n italiano y el de Turqu铆a. Adem谩s, esta 鈥渃omunidad global鈥 tambi茅n estaba integrada por otros pa铆ses de la cuenca mediterr谩nea como T煤nez, Grecia, Croacia, Jordania o Marruecos.

El pabell贸n espa帽ol ocupaba el espacio m谩ximo permitido por la organizaci贸n de Expo Aichi: una superficie de suelo de 1.620 metros cuadrados a la que se sumaba una entreplanta de 810 metros cuadrados. La superficie total del Pabell贸n de Espa帽a era, por lo tanto, de 2.430 metros cuadrados.

El 13 de octubre de 2003 se convoc贸 un concurso p煤blico de primeras ideas para el Pabell贸n de Espa帽a de Expo Aichi 2005 y sus contenidos, al que se presentaron 12 empresas. Tras analizar sus capacidades, el 23 de octubre se convoc贸 a las seis empresas seleccionadas y se les entreg贸 un informe con los requisitos b谩sicos que deb铆a cumplir. Las empresas seleccionadas fueron: Sono Tecnolog铆a Audiovisual; Inypsa SA con FOA (Foreign Office Architectes); Patali S.L. y Vitel SA; Lunatus Comunicaci贸n Audiovisual S.L., Dani Freixes & Varis Architectes S.L., Macua Garc铆a-Ramos Equipo de Dise帽o SA y Grupo Entorno 鈥 Entorno y Vegetaci贸n SA; GPD General de Producciones y Dise帽o SA; y Empty S.L.

Finalmente, el 30 de enero de 2004 el Consejo de Administraci贸n de la SEEI adjudic贸 el proyecto a la UTE formada por Inypsa SA y FOA.

El edificio
En la propuesta elegida,el dise帽o del Pabell贸n de Espa帽a, obra del arquitecto Alejandro Zaera, junto a Farshid Moussavi, tomaba como referencia la s铆ntesis entre las culturas isl谩mica y judeocristiana que se produjo en la Pen铆nsula Ib茅rica durante varios siglos y que forma parte crucial de nuestra cultura. Zaera organiz贸 el pabell贸n en torno a un gran espacio central, un vac铆o que serv铆a de nave o plaza. Este vac铆o hac铆a referencia a las naves rom谩nicas y g贸ticas, con predominancia vertical, cuya monumentalidad se consegu铆a mediante el tama帽o, mediante la desproporci贸n entre el espacio y el visitante, y daba acceso a las 鈥渃apillas鈥, en las que se concentraban los contenidos m谩s espec铆ficos.

Para la fachada, Zaera reprodujo un efecto popular en la arquitectura tradicional espa帽ola: la celos铆a. Se trataba de una gran pared perforada que envolv铆a el pabell贸n preconstruido a tres metros, dejando as铆 un espacio intermedio que funcionaba como porche, un lugar de transici贸n entre el interior y el exterior, que tamizaba la luz y proporcionaba un resguardo 贸ptimo en el que las colas de visitantes se resguardaran tanto de la lluvia como del intenso calor. Adem谩s, este tipo de espacios se encuentra tambi茅n en la arquitectura tradicional japonesa, como los templos de Kioto, donde el l铆mite entre interior y exterior est谩 difuminado mediante varias membranas, por lo que la fachada era un gui帽o m谩s a la cultura japonesa.

Para conseguir las tramas geom茅tricas de la celos铆a se utilizaron tres hex谩gonos distintos de seis colores diferentes. Las piezas eran de cer谩mica, material b谩sico en la arquitectura espa帽ola tradicional y contempor谩nea. En total, m谩s de 15.000 hex谩gonos decoraban las fachadas del pabell贸n. De ellas, 11.000 recubr铆an las fachadas norte y este. Eran piezas huecas, fabricadas en Espa帽a por Cer谩mica Decorativa y Cer谩mica Cumella y transportadas a Nagoya con la intenci贸n de llevar la 鈥渢ierra de Espa帽a鈥 hasta Jap贸n, de poner al visitante en contacto directo con una parte de nuestro suelo y nuestra cultura. El resto de los hex谩gonos, los 4.000 de la fachada oeste, eran piezas planas fabricadas en Seto, cuna de la cer谩mica japonesa y ciudad cercana al recinto que alberg贸 la Expo, por lo que este material fue, una vez m谩s, punto de encuentro entre las dos culturas.

El 14 de septiembre de 2004, la SEEI recibi贸 formalmente el modulo y los terrenos sobre los que construir铆a el pabell贸n espa帽ol. La ceremonia de entrega, en la que estuvo presente el director del pabell贸n se desarroll贸 en el recinto de la EXPO y a ella asistieron los representantes de los 125 pa铆ses y organizaciones que participaron en Aichi 2005. Al d铆a siguiente, la empresa Takenaka empez贸 la construcci贸n del pabell贸n, que el 10 de febrero de 205 estaba totalmente terminado, siendo el primer pabell贸n nacional en acabarse.

Contenidos
El primer contacto del p煤blico con los contenidos del pabell贸n se produc铆a ya en el espacio de colas. Mientras los visitantes esperaban, unas llamativas bocinas y una serie de banderolas suspendidas a lo largo del recorrido, con breves frases (impresas en distintos idiomas) iban aproximando al visitante a Espa帽a, con datos b谩sicos sobre nuestra situaci贸n geogr谩fica, el entorno geopol铆tico, la poblaci贸n, nuestra historia, etc. El espacio de colas daba acceso al pabell贸n en s铆. En el vest铆bulo, de color rojo, color con el que los japoneses identifican Jap贸n. San Francisco Javier, misionero espa帽ol que estableci贸 los primeros lazos entre Espa帽a y Jap贸n, daba la bienvenida a los visitantes, a trav茅s de un audiovisual y una frase impresa sobre la pared: 鈥淪on los japoneses m谩s sujetos a la raz贸n de lo que nunca jam谩s vi en gentiles; tan deseosos de saber que nunca acaban de preguntar y de hablar...鈥. Y tambi茅n en el vest铆bulo se pod铆a preguntar, en el punto de informaci贸n habilitado al respecto. Ah铆, un grupo de azafatas se encargaba de distribuir entre los visitantes los distintos folletos: el programa cultural del pabell贸n, los cuadernillos de la comunidad aut贸noma que en esas fechas estuviera celebrando su semana, informaci贸n sobre la nao Victoria, el plano del pabell贸n y la correspondiente informaci贸n de sus salas, etc.

Desde este vest铆bulo se acced铆a a 鈥淟a Plaza鈥,en torno a la cual estaba organizado el pabell贸n, que era el n煤cleo del mismo y reflejaba una s铆ntesis de la idea b谩sica de la fusi贸n tradici贸n-contemporaneidad, caracter铆stica esencial de nuestro arte de vivir. Era tambi茅n una plaza de ceremonias y espect谩culos y el espacio central del recorrido expositivo. Este monumental espacio, de aproximadamente 260 metros cuadrados, estaba cubierto por una c煤pula (de nueve metros de altura) formada por un mosaico de piezas poligonales. En la plaza, 16 pantallas situadas por encima de las cabezas de los espectadores tapizaban las paredes, envolvi茅ndoles en un espect谩culo audiovisual continuo, con im谩genes y sonidos que ofrec铆an una idea representativa de Espa帽a y de su rico y variado patrimonio y de su capacidad tecnol贸gica e industrial en el desarrollo de nuevas aplicaciones de las energ铆as alternativas y renovables. Breves textos ayudaban al espectador a comprender y situar las im谩genes en su contexto. En uno de estos audiovisuales, realizado por Pedro Pinzolas, la actriz Mar铆a Bueno invitaba al conocido actor japon茅s Ryuhei Matsuda a visitar los lugares espa帽oles que son Patrimonio Natural, Cultural o de la Humanidad. Adem谩s, las 16 pantallas de La Plaza se pusieron al servicio de otras necesidades, como la proyecci贸n de pel铆culas propias de comunidades aut贸nomas. Para los espect谩culos desarrollados en el pabell贸n, embutidas en el suelo, pod铆an encontrarse dos plataformas hidr谩ulicas que permit铆an generar escenarios de distintos tama帽os.

Desde La Plaza, se pod铆an visitar las distintas capillas, a los espacios tem谩ticos: El Ingenio, Para铆sos cultivados, Don Quijote, H茅roes contempor谩neos y La Fiesta.

Los espacios tem谩ticos, las diferentes salas, eran muy diversas, tanto por su contenido como por el tratamiento. En ellos se desarrollaba el discurso del pabell贸n en estancias independientes, en cuyo dise帽o participaron, adem谩s, creativos y artistas espa帽oles. Se trataba de c谩maras aut贸nomas que permit铆an lecturas separadas, por lo que no era necesario verlas todas para sacar una idea de conjunto. As铆, cada visitante pod铆a elegir aquellas que m谩s le atra铆an y recorrerlas en el orden que m谩s le apetec铆a. Para realizar la transici贸n de la plaza a las salas de contenidos se jug贸 con el concepto de contracci贸n/dilataci贸n del espacio, con el fin de cambiar el nivel de atenci贸n para sorprender al espectador. La idea de esta organizaci贸n era que, al igual que ocurre con las capillas de las catedrales, las ermitas o los santuarios, las salas fuesen lugares de recogimiento e intimidad, de tal forma que as铆 la atenci贸n pasa a los objetos, a los iconos en contacto directo con el visitante. Las dimensiones de estas salas oscilaban entre los 60 metros cuadrados y 90 metros cuadrados.

El Quijote tej铆a un leve hilo conductor a lo largo de todo el recorrido, a trav茅s de una cita que presentaba cada una de las estancias.

En El Ingenio, el visitante se adentraba en un laboratorio del Centro de Astrobiolog铆a (CAB), la instituci贸n espa帽ola puntera mundialmente reconocida en el estudio del origen de la vida. Se recreaba el entorno de la zona minera de R铆o Tinto (Huelva), en la que se dan unas condiciones extremas para el desarrollo de la vida debido a la alta concentraci贸n de metales pesados. Una r茅plica del robot PTinto, desarrollado por el CAB para recoger muestras e informaci贸n del yacimiento y manejado por control remoto, era la anfitriona encargada de dar la bienvenida a los visitantes del laboratorio. En este laboratorio, integrado adem谩s por cajas de aluminio y monolitos, se mostraban diversos objetos (f贸siles, minerales...) que permit铆an entender el tipo de estudios que se est谩n llevando a cabo desde el CAB y van confirmando la relaci贸n del origen de la Vida con la evoluci贸n del Universo.

El objetivo de Para铆sos cultivados era ofrecer a los visitantes una imagen de nuestro pa铆s centrada en uno de nuestros sectores productivos tradicionales: la producci贸n  agropecuaria, mediante la exhibici贸n de nuestros principales productos y su conexi贸n con centros de producci贸n altamente cualificados y con la m谩s moderna mercadotecnia. La c煤pula mostraba un elemento escult贸rico muy potente realizado por Javier Mariscal, que representaba la diversidad de nuestra producci贸n agropecuaria mediante esculturas que revelaban una serie de 鈥渃riaturas del mar y de la huerta鈥, y que brotaban de la c煤pula. El per铆metro de la sala nos acercaba con m谩s detalle a esa diversidad productiva, mediante una serie de fotograf铆as art铆sticas de gran tama帽o y una serie de mensajes, que pon铆an de manifiesto los datos m谩s relevantes de nuestra producci贸n agropecuaria, que conforma nuestra dieta mediterr谩nea. Las fotograf铆as se complementaban con seis producciones audiovisuales que permit铆an al visitante asomarse a sendos centros productivos. Se trataba de producciones audiovisuales que ofrec铆an una imagen vanguardista y moderna de nuestra producci贸n agropecuaria y su distribuci贸n.

En el a帽o de la celebraci贸n de su IV Centenario, el pabell贸n no pod铆a dejar de rendir homenaje a Don Quijote como inspirador de las artes y los valores. Se trataba de una sala teatralizada, muy escenogr谩fica en el que se pon铆a de manifiesto la importancia hist贸rica del Quijote en el mundo y su influencia en las diversas artes: cine, pintura, literatura, m煤sica鈥 El espacio central de esta sala albergaba una sobria pero llamativa instalaci贸n que la divid铆a en dos 谩reas expositivas. La primera, una gran instalaci贸n llena de libros que mostraban la variedad y gran n煤mero de ediciones del Quijote en distintos idiomas. Sobre el fondo de un gran sill贸n se ofrec铆an una serie de fragmentos de las pel铆culas m谩s representativas: el Quijote de Orson Welles, de Rafael Gil y de Grigori Kozintsev. Adem谩s, unos atriles en los que se apoyaban ocho libros abiertos, permit铆an al visitante apreciar las principales ediciones ilustradas en distintas lenguas (japon茅s, espa帽ol, ingl茅s, chino y coreano) que pod铆a seleccionar. La segunda zona estaba delimitada por una gran estanter铆a de libros que organizaba la salida de la estancia. Una serie de visores permit铆an asomarse a obras maestras de la pintura (Picasso, Segrelles, Dal铆, Goya), escultura (Plaza de Espa帽a de Madrid), representaciones de 贸peras (Halffter) y dibujos animados; todo esto complementado con una serie de elementos audio que acercaban a los comentarios y reflexiones que en torno al Quijote han hecho grandes genios de la literatura 鈥揇ostoievski, T. Mann, Borges o Mark Twain- o a la inspiraci贸n que ha provocado en grandes genios de la m煤sica: el Maestro Rodrigo, Strauss, Falla o Halffter. La ambientaci贸n general de la sala se complementaba con grandes proyecciones de aspas de molinos y un murmullo de diferentes fragmentos del Quijote a distintos idiomas.

De la reflexi贸n del Quijote se pasaba a los 茅xitos de otros h茅roes espa帽oles, estos de carne y hueso, que con sus dotes y esfuerzo tambi茅n expanden la fama de nuestro pa铆s por todo el orbe: nuestros deportistas. H茅roes contempor谩neos era un homenaje a los deportistas espa帽oles de 茅lite m谩s seguidos y admirados en Jap贸n. Este espacio se organiz贸 en colaboraci贸n con las selecciones nacionales, federaciones y clubes de cada una de las principales disciplinas, y en 茅l se exhibieron sus m谩s valiosos trofeos y medallas. En el centro de la sala, y dentro de una malla, se exhib铆an las r茅plicas de seis de las copas internacionales ganadas por el Real Madrid, tres de las copas internacionales ganadas por el FC Barcelona, una reproducci贸n a peque帽a escala de la Copa Davis recientemente conquistada por Espa帽a, la chaqueta verde que Severiano Ballesteros gan贸 en el Masters de Augusta de Golf en 1980, el maillot que Indur谩in enfund贸 en los JJ.00. de Atlanta 1996, las zapatillas con las que la gimnasta Patricia Moreno gan贸 la medalla de bronce en Atenas 2004 y las zapatillas con las que Ferm铆n Cacho gan贸 el Campeonato de Europa de 3000 m en pista cubierta en 1996. La candidatura ol铆mpica Madrid 2012 tambi茅n cont贸 con una presencia destacada para el apoyo internacional de su propuesta.

La 煤ltima sala del recorrido, si el visitante decid铆a seguir el plano recomendado por el pabell贸n, era La fiesta. Se trataba de una despedida alegre y fresca, dedicada a nuestras celebraciones y tradiciones m谩s populares, aquellas que alimentan la mayor parte de los t贸picos por los que se identifica lo espa帽ol en otras tierras, quer铆amos tratar el t贸pico desde otra mirada, la del esfuerzo, orgullo de pertenencia al grupo, valores que tienen las fiestas espa帽olas.. Era un espacio de descanso, una especie de chill out en el que se proyectaba un audiovisual realizado por el cineasta espa帽ol Basilio Mart铆n Patino que daba una visi贸n antropol贸gica de las fiestas tradicionales de sanfermines, El Roc铆o, Els Castellers y la fiesta de celebraci贸n tras proclamarse Zaragoza sede de la expo de 2008.

Tras La fiesta, un pasillo desped铆a al visitante. Se trataba Locos por lo espa帽ol, una despedida especial que reflejaba la pasi贸n por lo espa帽ol de muchos de los japoneses afincados en Espa帽a. As铆, los visitantes eran despedidos por Sotoo Etsuro, continuador de la obra de Gaud铆 y que vive en Barcelona; Ryo Matsumoto, un bailaor de flamenco afincado en Sevilla; Tokio Uj眉e, un pintor enamorado de la 鈥渏ota鈥 que vive en un pueblecito del Pirineo de Huesca; Atsuhiro Shimoyama, un torero del pa铆s del 鈥淪ol Naciente鈥; y cuatro personas que llevan con orgullo el apellido Jap贸n, entre ellos, Manuel Virginio Carvajal Jap贸n.

Este pasillo, adem谩s de ser la salida natural, era el tr谩nsito desde el pabell贸n hasta el bar de tapas y la tienda, que tambi茅n se consideraron como elementos expositivos, que permitiesen transmitir de una forma m谩s inmediata nuestra cultura gastron贸mica y el nivel de dise帽o y calidad de nuestros productos. Por lo tanto, su configuraci贸n espacial se correspond铆a con la de las estancias: espacios centrales abovedados interconectados que podr铆an recordar a otras tipolog铆as tradicionales relacionadas con los mismos usos, como las bodegas, los refectorios, etc. A estas dos salas tambi茅n se pod铆a acceder desde el exterior, sin necesidad de entrar en el pabell贸n.

El bar de tapas ofrec铆a una amplia gama de esta tradici贸n espa帽ola ya que es un tipo de expresi贸n gastron贸mica com煤n para las dos culturas, en el que se combinan tradici贸n y vanguardia, aprovechando la similitud entre las tapas y la comida japonesa. El bar de tapas estaba equipado con mesas peque帽as y taburetes para una degustaci贸n pausada. Los cocineros que representaban la gastronom铆a espa帽ola en el pabell贸n eran: Pedro Subijana, del restaurante Akelarre; Juan Mar铆a Arzak, del restaurante Arzak; Antonio P茅rez, del restaurante Atrio; Santiago Santamar铆a, de Can Fabes; Ferr谩n Adri谩, de El Bulli; Joan Roca, de El Celler de Can Roca; Manuel de la Osa, del restaurante las Rejas; Mart铆n Berasategui; Andoni Lu铆s Aduriz, del restaurante Mugaritz; Carme Ruscalleda, del Sant Pau; Hilario Albelaitz; del restaurante Zuberoa (todos galardonados con tres soles de la Gu铆a Campsa); y Joseph Barahona, cocinero afincado en Jap贸n, donde goza de un gran prestigio, y responsable del bar de tapas durante la expo. Cada uno de ellos elabor贸 dos tapas, cuyas fotograf铆as, junto con las de su creador y la receta, decoraban este espacio.

La Tienda Loewe era un 煤nico espacio con un mostrador en el centro. Este espacio fue ideado por el dise帽ador de interiores Jorge Varela y el estudio de arquitectura japon茅s Higo Design; y en sus 40 metros cuadrados se mostraba una selecta colecci贸n de los best sellers de la firma. Durante los seis meses que dur贸 la exposici贸n, la Tienda Loewe vendi贸 15.594 art铆culos.

Pero adem谩s de la zona expositiva, en la entreplanta, el pabell贸n tambi茅n dispon铆a de un espacio multiusos para conferencias, reuniones y talleres con capacidad para 130 personas. Este espacio tambi茅n se emple贸 para las recepciones ofrecidas por las delegaciones en el d铆a de sus respectivas comunidades aut贸nomas. Tambi茅n en la entreplanta, estaban situadas las oficinas administrativas, que ocupan la entreplanta del m贸dulo de servicios, con acceso directo desde la fachada posterior del pabell贸n. Otra sala, gestionada por la Sociedad Estatal Expoagua, cerrada la p煤blico, fue utilizada por para la promoci贸n de Expo de Zaragoza 2008. Este espacio, que acog铆a una detallada maqueta y excelentes paneles expositivos, fue ampliamente visitado por los comisarios y representantes de los pa铆ses presentes en Aichi, as铆 como por todas las personalidades que visitaron el pabell贸n, que alabaron de forma un谩nime el proyecto espa帽ol.

Despu茅s de la Expo
El 25 de septiembre se clausur贸 Expo Aichi, y el pabell贸n fue uno de los m谩s visitados. Alrededor de 3.850.000 personas pasaron por 茅l y el 30 de junio, el d铆a que m谩s visitas recibi贸, casi 30.000 cruzaron sus puertas. Y ning煤n incidente se produjo durante estos seis meses. Pero adem谩s de por los contenidos tambi茅n ser谩 recordado por su celos铆a, que caus贸 furor entre los japoneses y cuyos hex谩gonos 鈥揳lgunos鈥 fueron indultados (uno de los requisitos de la organizaci贸n fue que los pabellones fueran destruidos al finalizar la expo).

Ya en el mes de julio, la SEEI y M茅dicos sin Fronteras llegaron a un acuerdo por el cual se subastaron 168 piezas de repuesto para mantenimiento de la fachada. La recaudaci贸n de esta subasta, celebrada el 10 de septiembre, se don贸 a la ONG y las piezas se compraron para su instalaci贸n en un proyecto de un nuevo restaurante Espa帽ol en el barrio tokiota de Roppongi. Otras 411 piezas sobrantes se subastaron  a trav茅s de Internet y se liquidaron todas en 5 d铆as. De las piezas que s铆 estaban colocadas en la fachada, alrededor de 1.200 piezas se cedieron a la ciudad de Yokohama, que har谩 con ellas un proyecto conmemorativo con motivo de la celebraci贸n del 150 aniversario de la ciudad que se celebrar谩 en 2009. La Japan Association (organizadores de la expo) se qued贸 con 600 piezas con las que construir谩n un monumento conmemorativo de lo que fue el Pabell贸n de Espa帽a en Expo Aichi 2005. El constructor japon茅s, Takenaka Corporation, adquiri贸 1.000 piezas, que se emplear谩n en un proyecto de la empresa Yoshizuka en la ciudad de Kiyosu, prefectura de Aichi, para su utilizaci贸n en un proyecto de un nuevo centro de ocio. Las piezas restantes se demolieron tal y como estaba originalmente previsto.

Pero no s贸lo las piezas de cer谩mica fueron indultadas. La escultura de Javier Mariscal que presid铆a la sala Para铆sos cultivados pas贸 a formar parte del Consulado Honor铆fico de Espa帽a en Fukuoka. Y el Memorial Museum Expo adquiri贸 una reproducci贸n de El Quijote en japon茅s, y la lanza y la silla que presid铆an la sala que conmemoraba el IV Centenario de El Quijote.

Expo Aichi 2005

  • Fachada del Pabell贸n
  • Fachada del Pabell贸n
  • Fachada del Pabell贸n
  • H茅xagonos del Pabell贸n
  • H茅xagonos del Pabell贸n
  • H茅xagonos del Pabell贸n
  • Zona de colas
  • Zona de colas
  • Zona de colas
  • Zona de colas
  • San Francisco Javier
  • La plaza
  • La Plaza
  • El ingenio
  • Para铆sos Cultivados
  • Don Quijote
  • H茅roes Contempor谩neos
  • La fiesta
  • Bar de tapas
  • La tienda