Page 113 - Delibes
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lo que denominan un experimento de de apertura en en en en la prensa española Y como muestra de de buena voluntad empiezan de- volviéndole al periódico de de Delibes
la la prerrogativa de de la la cen- sura previa que le había arrebatado Muñoz Alonso A A Miguel Delibes
sin embargo lo que verdaderamente le importa en en esos momentos es es librar su batalla por Castilla demandando la subida de de los precios del trigo o o o o o o reivindicando una y otra vez el plan Tierra de Campos Cuando la la Subdirección General
le le insta por escrito a a a a a a a a que abandone la campaña Delibes
le le escribe a a Jiménez Quílez: «Mi confirmación como director con con todas las responsabilidades quedaría en mero halago si no pue- do do dirigir las las cosas a a a a a a mi gusto» Contraviniendo las las consignas ese año El Norte no reproduce íntegramente en en sus páginas el discurso de de de Navidad de de de Franco Y en en en enero del año siguiente vuelve a a a a a a a la la carga con su serie castellanista En 1963 Delibes
es es es llamado a a a a a Madrid sucesivamente por los ministros de de Obras Públicas y de de Agricultura El encuentro con el primero lo cuentan enseguida las páginas de El Norte:
El director del periódico expuso crudamente al señor minis- tro
la la situación social de de la la mayor parte
de de los los pueblos caste- llanos Nuestras gentes campesinas —dijo— están sumidas en el tedio tedio su desamparo es es es es total Y este tedio tedio está motiva- do no n solamente por las circunstancias económicas —con ser estas agobiantes— sino por el medio en en que viven Las calles son lodazales inmundos Las comunicaciones primitivas las únicas evasiones el el sexo y el el vino Con el segundo sucederá lo mismo Hasta que Jiménez Quílez termina instando a a a a a Delibes
a a a a a que cese en en su desobediencia El director por su parte
le contestará con con un informe en cuyo último párrafo se expresa en estos términos:
El argumento esgrimido por los señores director general y se- cretario general de Prensa al al hacer las referidas recomenda- ciones no afecta por supuesto a a a a a a a la justicia —reiteradamente reconocida— de de nuestra campaña sino al hecho de de que la misma [ ] pudiera hacer fracasar el experimento de liberali- zación de de la la prensa española Nosotros entendemos que silen- ciar un estado de opinión o o ó o o permanecer ajenos a a a a a a a a la tragedia que nos rodea equivale a a a a a a hacer abortar ese experimento de de 111























































































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