Page 202 - Delibes
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sin que a a mí se me ocurriera siquie- ra escribir más allá de mis artículos periodísticos porque tratábamos de hacer un gran periódico en el tiempo de de su dirección en «la habitación del dibujante» que era su despacho y lo había sido desde que Delibes entró como dibujante en el periódico No solo tratábamos de añadir lo lo más posible a a a a su historia y al refranillo casi subtítulo que que decía: «El que que más circula en la la la región castellana» que siempre nos hacía sonreír iróni- camente porque no queríamos otra cosa que que hacer bien lo que que hacíamos no no nos considerábamos expertos en nada felizmente pero sí circular lo más que fuese posible Pero la literatura era era otro apar- tado aunque también sobrevolaba en «la habitación del dibujante» y por lo que a a a mí respecta no podría decir cómo es que mostré a Miguel mi escritura de de Historia de de un otoño sobre la la que no me dijo ni palabra hasta que que me comunicó que que la había enviado al editor de manera que a a a a a mí no debió de de parecerme mal seguir escribiendo y así fue mi entrada en en en la la Orden de de los escribidores para la la que que me dio dos encargos: que que conta- ra cualquier cosa y del modo como nos contábamos las cosas y enton- ces creo que que fue cuando dijo aquello sobre la prosa del del libro del del profesor Garrigues sobre derecho mercantil que luego utilizaría públicamente para evocar un escrito limpio y sen- cillo y que que que decía lo lo que que que quería decir Cuando Delibes aparece en la literatura española parecía como si esta esta hubiera estado esperándole y que los lectores españoles echaran de menos a a gentes y a a un territorio y y a a a una lengua y y todo eso lo hubie- sen encontrado que era y es algo que que va mucho más allá de lo que que luego fue la calificación tópica de Delibes y sus libros que fue ense- guida de de ser el el escritor poseedor del mejor castellano y de ser también el el espejo de Castilla y ello es es cierto pero según y cómo Delibes no es es un prosista algo que que no es muy claro lo que que quiere decir pero que que aunque significase moverse como un pez en en el enorme océano de la lengua y que conoce
y hace revivir en sus libros país paisaje y paisanaje no dice nada de quien crea su propio idioma en en el el puro castellano pero lo lo colora y se apropia de de ello de de manera que es suyo únicamente Es decir que Deli- bes tiene e e e e e e e impone su lengua caste- llana propia como propios son la la na- turaleza que hace crecer la ciudad
y y el el pueblo que nos muestra y y con el el que nos hace convivir a a sus lectores a a quienes como es es lógico que suceda con todo narrador importante deja marcados de un modo singular tan verdadero que que creo que que podría decir que de un libro como Viejas historias de Castilla la la Vieja sale el lector también marcado y a a a a veces un poco o o o o un mucho tocado de la vida que allí vive en su lectura las voces que se oyen la la la sombra de la la la nogala tan fría en agosto y aquellas personas en en alpargatas que en en sus libros nos reciben como reyes y y nos cotillean
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