Page 98 - Anuario AC/E de cultura digital 2026
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Anuario AC/E de cultura digital 2026
Estamos viviendo una industrialización del
dato sin precedentes y, como respuesta
estructural a este proceso, la inteligencia
artificial es la única metáfora posible que nos
ayuda a gestionar esta ingente cantidad de
información. Una nueva capa de identidad
cultural que explotará con la IA orgánica y sus
nuevas capacidades de aprendizaje y toma
de decisiones autónomas. Estamos creando
«cultura» con la máquina y es la máquina la
que la media. Libros, música, papers, artículos,
vacunas, cartas de amor…
Lo más interesante de este nuevo monstruo
humano es que estamos entrando en la cabeza
de Jung y que, tarde o temprano, veremos los
demonios de todos nosotros, juntos y dialogando
entre sí. Mientras tanto, nos comemos el sol y
sus millones de capas de años de fotosíntesis y
la IA se ríe diciendo «ha llegado el momento que
estaba esperando».
Con esta vasta cantidad de información y
exigencia en el sistema, no podemos entender
ningún archivo digital sin la dependencia estruc-
tural de los recursos naturales. Incluso consi-
guiendo la ansiada «economía verde», que como
sabemos no lo es tanto, seguiríamos digiriendo
nuestro planeta para alimentar este gran acervo
de conocimiento que ya significa la inteligencia
artificial.
La IA es, en sí misma, el archivo a preservar,
pues va a estar capacitada para reconstruir
todo lo que le pidamos.
Debemos diferenciar aquí dos tipos de posibles
archivos. Aquellos que consideramos estáticos
y cerrados, y que pasan a la consulta, y aquellos
archivos vivos y en evolución, y que están en
perpetuo estado de construcción. Con ambos no
sabemos qué hacer exactamente y mi propuesta
clara pasa por:
Archivos estáticos. Deben almacenarse en y
con la naturaleza para preservarse mutuamente.
Deben formar parte de los imaginarios colectivos
para ser continuados en el tiempo a través de su
uso, mención y experiencia.12
Los archivos dinámicos son el nuevo reto de
nuestro tiempo en materia de memoria. Debe-
mos empezar a entender que la información es
un fluido y que la IA va a generar todo «on the
fly». La IA es, en sí misma, el archivo a preservar,
pues va a estar capacitada para reconstruir todo
lo que le pidamos.
Estamos definitivamente renderizando nuestro
tiempo real y lo hacemos a través de un macro-
sistema que conecta esta mirada individual y
colectiva en un solo entorno, con el que juega a
su antojo.
Si no queremos ser víctimas de nuestro propio
archivo de vida, debemos empoderarnos tec-
nológicamente como individuos y entender las
lógicas de comportamiento, las estructuras de
esos archivos y sus nodos, porque esta máquina
lo sabe todo de ti y de los demás, un poder
ilimitado que en manos incorrectas puede auto-
destruirnos (aún más) como civilización.
Les estamos dando el compromiso y la responsa-
bilidad de la historia a las máquinas. La historia
se ha condensado en segundos y vemos respues-
tas que parece que surgen de la nada, porque
el tiempo es importante cuando se trata de la
interacción con la máquina. No valorizamos el
parcour y las fases evolutivas de las cosas.
Crear una nueva imagen al estilo de Picasso
ahora acota el tiempo a un mero estilo, lo
sintetiza en 1024 x 1024 píxeles y lo versiona
indefinidamente.
12 En 2023 propuse el Manifesto Terricola con un
sistema alternativo de almacenamiento de arte en
glaciares a través de ADN sintético. En lugar de
calentar el planeta para mantener vivos los archi-
vos, preservamos un entorno clave y congelado,
cien por cien sostenible e infinito en el tiempo.
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NUEVAS fORMAS DE ALMACENAR LA INfORMACIón…
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SOLIMán LóPEz

