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en teatros alrededor del mundo para optimizar
procesos de producción mediante gemelos
digitales de los escenarios. XR Stage permite,
por ejemplo, visualizar montajes en tiempo
real mediante realidad virtual o aumentada, lo
cual facilita la experimentación, colaboración y
planificación escénica sin depender de modelos
físicos a escala, que serían inviables económi-
camente hablando y muy difíciles de generar en
estas etapas del proceso creativo.
2. Democratización de acceso
Otro de los efectos más notables que el uso de
la IA tiene en las industrias creativas, y que va en
la misma línea de la optimización, es la demo-
cratización, o capacidad de reducir barreras de
entrada a los creadores, permitiendo que artistas
independientes, gestores, colectivos o compañías
pequeñas compitan en niveles antes reservados
para grandes corporaciones.
En el sector editorial, por ejemplo, Javier de
Puerto, fundador de Kwalia50, editorial cien
por cien enfocada en el uso de la IA no solo
como herramienta, sino como parte de la propia
creatividad, afirma que la IA permite «activar
y monetizar un inmenso capital creativo que
hasta hoy quedaba fuera del mercado por falta
de medios». Y es que, a través de herramientas
que aceleran y mejoran la eficiencia de procesos
de producción como la corrección de estilo, la
traducción o la conversión de texto a audio, se
están impactando profundamente el alcance y
la monetización de los catálogos editoriales, así
como de las obras de autores independientes,
al posibilitar la incursión en nuevos mercados y
públicos, en una industria que suele tener pocos
recursos para impulsar contenidos a distintas
lenguas y formatos.
Por otra parte, en la industria audiovisual
también se está viendo que la IA abre la posi-
bilidad de que artistas y pequeños equipos se
50 https://kwalia.ai/
conviertan en su propia empresa, sin necesidad
de una gran infraestructura, en una tendencia
contraria al temor inicial de que la IA generaría
un desplazamiento en la fuerza creativa y que
los estudios prescindirían de artistas. Si bien
es posible que algunas empresas buscarán
reducir costos sustituyendo mano de obra,
muchos creadores están eliminando estructu-
ras pesadas y operando de forma mucho más
autónoma. «En contextos como el latinoame-
ricano, donde históricamente se ha trabajado
con recursos limitados, esto no es una fantasía
futurista, sino una evolución brutal de la au-
togestión», apunta acertadamente el director,
productor y fundador de Inzomnia Animación
Luis Téllez.
En las artes escénicas, la coreógrafa mexicana
Daniela Urías describe la IA como una «gran
enciclopedia donde se puede profundizar aún
más sobre temas en específico», permitiendo un
acceso ilimitado a información y posibilidades
casi infinitas de interacción con ella, mientras
que el artista visual argentino Joaquín Seguí
considera que esta democratización no solo es
de acceso a la industria, sino que existe tanto en
términos simbólicos como operativos, pues en-
cuentra, por ejemplo, que al alimentar y entrenar
a la IA se ve envuelto en «un proceso en el que
colectivamente estamos todxs».
3. Transformación del proceso
creativo
Todo el proceso creativo, desde la ejecución a la
dirección, está siendo trastocado y reformulado
gracias a la IA, que está desplazando el esfuerzo
humano desde las tareas manuales y repetitivas
hacia el diseño de sistemas y la curaduría.
En las artes visuales, por ejemplo, los artistas
están experimentando una deconstrucción
de sus procesos. La mayoría de los artistas
que han estado experimentando con la IA
hablan sobre la deconstrucción de sus proce-
sos creativos, las nuevas formas de trabajo y
Cartografía del uso de la IA en la creación digital en español
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